Ponente: Aurora Astudillo González
Organiza: Grupo de Ciencia del Ateneo Obrero de Gijón
Un organismo unicelular, como un paramecio, no tiene cerebro. De hecho, no tiene ni una neurona. Pero se desplaza, busca alimento. En el proceso filogénico, hemos evolucionado desde los organismos unicelulares, pasando por los prehomínidos, hasta conformar el cerebro del hombre actual. Pero lo más asombroso es la maravilla de nuestra propia ontogenia, desde que somos concebidos como microorganismo unicelular y cómo nuestros tejidos se van especializando para fabricar el sistema nervioso. Aurora Astudillo González, anatomopatóloga, revisará sus principales características arquitecturales, especialmente en relación con la localización de funciones y su plasticidad. Haremos un paseo por los actuales dispositivos de ayuda y concluiremos con una mirada al futuro de un cerebro biónico.
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